Fiebre Bot

Sobre el metal rechina el sol
ese destello sería el sol o una aparición
calor de luz dirigida
cuerpo brillante
un santo que distinguimos en la mancha de humedad
que come las paredes hasta tirarlas.

Fantasmas o cosas livianas
que aparecen de repente se construyen
en la imaginación nítida
en la cabeza que no descansa
luz de lejos
en un país de pura pampa
horizonte plano donde las vacas
comen cagan y se mueren
en edificios especiales acondicionados para eso.

Ese ser traslúcido se parece a nosotras
a nuestro estado de situación rústica
pero no es.
Ni tenemos plata ni vamos a tener plata
ni padres poderosos
ni becas de años de comodidad.
Nos reunimos bajo tierra
inventamos un suelo y sus rituales.

En nuestra basura hay:
Joyas. Bits. Hackers. Institutos nacionales para nada. Programas para artistas sin cara. Apellidos sin nombre. Lijas para lijar. Videitos del youtube. Amigócratas. Convocatorias piratas. Pornografía amateur. Vino. Publicaciones robadas. Ideas robadas. Fletes baratos. Comida rota. Rosas solteras. Lágrimas de cristal. Plástico solo. Rutas plenas. Turbinas gigantes. Uñas clavadas. Pelos en la ducha. Mercenarios. Saquitos de té. Lavandina. Apenas un color gastado que se ve si miramos atentas.

Bailamos entre platos rotos
eso no se llama justicia amor ni heroísmo
vamos mal
si esperás respuestas reciprocidad
finales de mes con plata
heladeras completas.
Nos gustan los edificios de esta ciudad
concretos espejados
ruinas de un mundo que
dónde está.

Del 9 de febrero al 8 de marzo del 2018.
Casa de la Cultura UAEM en Tlalplan. Ciudad de México.